Gastronomía

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16 de diciembre de 2013 • 10:50 • actualizado a las 11:04

Yogur de búlgaros o kéfir: qué es y cómo se produce

El yogur de búlgaros tiene una textura cremosa y un sabor acidito inigualable. ¿Lo mejor? ¡Puedes producirlo en casa!

Foto: artistta.blogspot.mx

 

Quizá ya has escuchado hablar sobre los búlgaros, esos “pequeños animalitos” que fermentan la leche y crean una especie de yogur. Tal vez tu abuela los cultive o una amiga naturista los guarde con cariño en su refrigerador.

Foto: artistta.blogspot.mx

Los búlgaros de leche son pequeñas bolitas con una forma similar a la de una coliflor o una palomita de maíz. Son de color blanco y tienen una textura gelatinosa. Son colonias de bacterias y levaduras que, al ser introducidas en leche, la fermentan y generan un líquido espeso y ácido llamado kéfir.


¿Cuáles son sus beneficios?

El yogur creado por los búlgaros, un producto fresco y cien por ciento natural, ayuda a mejorar la digestión y proporciona al cuerpo un gran número de bacterias benéficas. Refuerza las defensas del organismo, es desintoxicante y equilibra los niveles de ácido en el cuerpo.

Además de los beneficios para la salud, esta sustancia ofrece ventajas para la economía. El kéfir es una forma de conservar la leche fresca durante largos periodos de tiempo, pues se mantiene en buen estado durante meses en el refrigerador.

 

¿Cómo se prepara?

Foto: artistta.blogspot.mx

Quizá la parte más difícil sea encontrar los búlgaros, pues no se venden en los supermercados. Puedes conseguirlos en algunos mercados, pero la forma más fácil de hacerlo es preguntar quién puede regalarte un poco. Siempre hay alguien dispuesto a regalar el remanente de sus búlgaros (y a ti te tocará hacerlo cuando los tuyos se reproduzcan).

Necesitarás aproximadamente una cucharada sopera de búlgaros por cada vaso de leche para obtener aproximadamente 250 ml de yogur cada mañana. Coloca la cucharada en un recipiente de vidrio con tapa. Añade medio litro de leche entera y cubre bien, coloca en un sitio donde no pegue la luz directa.

Déjalos reposar de 12 a 48 horas, agitando de vez en cuando. La leche se volverá espesa y ácida; si te gustan la textura y el sabor frena el proceso de fermentación; si aún no tiene la consistencia deseada, espera un poco más. Entre más esperes, más ácido y espeso se volverá el yogur. Puedes incluso obtener una especie de queso ricota, ideal para untar sobre pan.

Para terminar, cuela los búlgaros en una coladera (¡no los tires!). Añade miel o fruta al yogur resultante y disfruta. Coloca los búlgaros de nuevo en el recipiente limpio y reinicia el ciclo.

 

Terra