Amor y Sexo

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29 de marzo de 2010 • 12:57

Este método inhibe la ovulación.

El parche anticonceptivo tiene efectos sobre tu cuerpo para evitar los embarazos, pero los mismos son reversibles para que te embaraces cuando quieras.

Parche anticonceptivo
Foto: Terra / Terra Networks México S.A. de C.V.
 

El uso de anticonceptivos orales es el método de control más utilizado en la actualidad, pero se requieren nuevos e innovadores métodos que tengan como principal ventaja la simplicidad de uso y menos o nulas consecuencias.

El parche anticonceptivo contiene norelgestromina (progestina) y etinilestradiol (estrógeno) y cuando lo adherimos al cuerpo es cuando se comienza con la dosificación. El parche se aplica un día a la semana y se queda en la piel tres semanas consecutivas, luego se deja una semana sin el parche y así se completa el ciclo.

Este método de dosificación es exitoso por su simplicidad, ya que las usuarias quitan o aplican los parches el mismo día de cada semana, obteniendo durante las tres semanas de aplicación concentraciones de medicamento constantes.

Otra ventaja que tiene es que su efectividad anticonceptiva no se altera por desequilibrios gastrointestinales. El fácilmente reversible, ya que cuando se desee estar embarazada, bastará dejar de aplicar el parche para que la fertilidad regrese.

El parche es delgado y está conformado por tres capas: una capa protectora externa, la capa media medicada y adhesiva y una cubierta de liberación transparente que se quita antes de la aplicación del parche y libera las hormonas a la sangre.

Este método inhibe la ovulación, pero también favorece a que el moco cervical se haga más espeso, lo que interfiere con la migración de los espermatozoides; favorece cambios en el endometrio (cubierta interna del útero), que evitan la implantación del huevo fertilizado.

Terra