publicidad
11 de noviembre de 2010 • 16:57

Guarderías ofrecen beneficios de inteligencia a futuro

Los padres que están preocupados de dejar a sus hijos pequeños en la guardería pueden estar más tranquilos: un estudio halló que las guarderías aportan beneficios a los pequeños.

Guardería.
Foto: Getty Images / Terra Networks México S.A. de C.V.
 

Washington (EU). Los padres que están preocupados de dejar a sus hijos pequeños en la guardería pueden estar más tranquilos: un estudio halló que los niños que asisten a una institución de alta calidad ven beneficios académicos que se prolongan hasta la secundaria.

Los recientes resultados de un amplio estudio de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH por su sigla en inglés) mostraron que a los niños que habían ido a buenas guarderías les iba levemente mejor en pruebas para medir sus logros académicos y cognitivos en la adolescencia.

También eran un poco menos propensos a tener mala conducta que los pares que habían asistido a guarderías de menor calidad, reportaron los investigadores.

Pero los niños que pasaron más horas en estas instituciones tenían una tendencia levemente mayor a ser impulsivos y a asumir riesgos a los 15 años que los adolescentes que habían estado menos tiempo en las guarderías, escribieron los investigadores en la revista Child Development.

La calidad de la atención a menudo se mide por eltiempo que el asistente pasa interactuando con los niños, al igual que la calidez, el apoyo y la estimulación cognitiva.

El estudio actual busca dar argumentos al debate acerca de si los padres deben trabajar cuando los niños son pequeños y si el cuidado en guarderías es bueno para ellos, sus padres y la sociedad en general.

'Las guarderías de alta calidad parecen proveer un pequeño impulso al desarrollo académico, quizá fomentando la adquisición temprana de capacidades escolares', dijo James Griffin, del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, parte del NIH, que pagó por el estudio.

'Los resultados actuales revelan que la modesta asociación entre el cuidado inicial en guarderías y el subsiguiente desempeño académico y la conducta vista en los primeros estudios persisten durante la infancia y hasta la adolescencia', dijo.

Deborah Lowe Vandell, de la University of California, Irvine, y su equipo siguieron a mil 364 niños que fueron estudiados desde el mes de edad a partir de 1991.

En primer lugar, midieron la calidad, las horas y el tipo de guardería. Luego recolectaron los resultados, estandarizaron los test y entrevistaron a los adolescentes, sus familias y sus escuelas. Los niños provenían de diversos entornos.

El equipo halló que más de 40 % de los niños recibieron una atención de alta calidad. Hasta 90 % pasó al menos algo de tiempo bajo el cuidado de otra persona que no eran sus padres antes de los 4 años.

'Estos resultados subrayan la importancia de la interacción entre los niños y las personas que los cuidan durante el día', dijo en un comunicado. 'Estamos viendo efectos duraderos de la calidad de la interacción personal-niño', agregó.

Pero demasiada relación puede ser perjudicial, dijeron investigadores en un segundo estudio.

Megan Gunnar, de la University of Minnesota, y su equipo estudiaron a 150 niños de 3 y 4 años en 110 guarderías. Alrededor de 40 % de los niños tenían niveles elevados de una hormona del estrés llamada cortisol, reportaron en Child Development.

La hormona cortisol aumentaba en los niños cuyos cuidadores eran invasivos o demasiado controladores. En estos casos, las niñas actuaban de forma más ansiosa y alerta y los niños eran más irritables y agresivos, reportó Gunnar.

Reuters