Mujeres de Hierro

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Violencia laboral, ¿qué hacer en caso de sufrirla?

Los procedimientos de reclutamiento, promoción y fijación del salario y las condiciones de trabajo deben estar libres de discriminación, coerción, violencia y engaño. ¡Infórmate!

Foto: Thinkstock
  • Redacción
 

La violencia laboral es toda acción de abuso de poder ejercida en el ámbito laboral por el empleador o cualquier persona que tenga superioridad.

Esta acción es ejercida sobre la trabajadora, atentando contra su dignidad, integridad física, sexual, psicológica o social, mediante amenazas, intimidación, maltrato, persecución, menosprecio, insultos, bromas sarcásticas reiteradas, discriminación negativa, desvalorización de la tarea realizada, imposición, acoso sexual e inequidad salarial, entre otros.

Los procedimientos de reclutamiento, promoción y fijación del salario y las condiciones de trabajo deben estar libres de discriminación, coerción, violencia y engaño. Sin embargo, hombres y mujeres hemos sido víctimas de políticas discriminatorias, de violencia laboral, institucional, política y de otros tipos en el lugar de trabajo.

De hecho, las mujeres suelen ser las primeras víctimas en los centros de trabajo.

 

¿Qué hacer en caso de violencia?

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Cada mujer debe desarrollar actitudes asertivas ante los primeros signos de violencia a fin de dar a conocer al hostigador que su comportamiento ofende, que no es apreciada, indicando específicamente que es inaceptable (no me llame “mi reina”) y qué se prefiere (por favor me llame por mi nombre).

Buscar apoyo inmediato de un delegado sindical o en su caso de un supervisor, o autoridad del área de Recursos Humanos, en el caso de que no exista una unidad de queja.

Mantener firmeza y seguridad.

Hablar de la experiencia vivida con compañeros de trabajo que generen confianza.

Averiguar si otras personas se han encontrado o se encuentran en la misma situación.

Relatar por escrito lo sucedido, ante las autoridades (laborales o penales) tal como fue vivenciado, en el mismo lenguaje que utilizó el victimario, aún cuando sus expresiones fueran crudas, obscenas o lascivas, sin olvidar gestos, cambios de actitud o de tono al hablar o esfuerzos para “suavizar la situación”, precisando los hechos en tiempo lugar y agregando todos los detalles posibles.

Las personas frecuentemente tienen temor de denunciar, por lo que es conveniente que se acompañen de compañeros, amigos o familiares para que sean sus testigos y brinden el apoyo que en ese momento se necesita.

 

Con información de Inmujeres

 

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